Control y tratamiento de la coccidiosis en lechones
Existen distintas estrategias para controlar la coccidiosis, si bien en realidad la erradicación total de los coccidios es imposible. La aceptación de este hecho es esencial para establecer programas de control en granjas con éxito.
El establecimiento de programas que combinan estrategias de gestión, medidas de higiene en las granjas y quimioterapia es muy importante para reducir la presión de infección del parásito y limitar los efectos de la enfermedad en los animales.
Los lechones deben ser separados de sus heces y de las de otras camadas. Se ha detectado que la coccidiosis es mucho menos frecuente cuando las parideras tienen un suelo emparrillado o parcialmente emparrillado frente a un suelo liso.
El establecimiento de programas de control de plagas también es importante para prevenir la presencia de vectores, tales como roedores, en las granjas.
Procedimientos tales como la limpieza correcta de los boxes, utilizando agua caliente a presión (>70º C), y mantenerlos secos durante las primeras semanas después del parto ayudan a reducir el número de ooquistes presente. Aunque Isospora suis es resistente a la mayoría de los desinfectantes comunes, existen informes de reducción del número de ooquistes cuando se utilizan compuestos capaces de penetrar la pared del ooquiste (ácido cresólico, cloro o amoníaco en una solución al 50%).
Tratamiento
Se han llevado a cabo distintas pruebas con anticoccidiosos tales como ionóforos, sulfonamidas, diclazurilo, amprolium y furozolidona. Estos tratamientos dieron resultados desalentadores y suponen un esfuerzo demasiado intensivo para su utilización práctica. También se debe tener en cuenta que una vez los lechones han empezado a retrasarse, la terapia anticoccidiosa poco puede hacer para prevenir las consecuencias de la enfermedad. Es virtualmente imposible compensar el contratiempo que los lechones afectados sufren en este estado tan temprano.
En explotaciones afectadas por coccidiosis, un tratamiento único con 20 mg de toltrazurilo (Baycox® 5%) por kg de peso vivo administrado a lechones a la edad de 3 a 5 días ha mostrado dar excelentes resultados tanto en condiciones de control como en condiciones de campo.
Este tratamiento "metafiláctico" previene la aparición de síntomas clínicos y pérdidas en producción, a la vez que permite el desarrollo de inmunidad. Los estados intracelulares del parásito, perjudicados por el toltrazurilo (Baycox® 5%), permanecen en las células huésped el tiempo suficiente para proporcionar estímulo antigénico necesario para el desarrollo de inmunidad frente a subsiguientes infecciones. |